En su infancia ya muestra dotes imaginativas y crea sus propias historias mientras juega con sus juguetes. Durante la adolescencia descubre la pasión que los libros despiertan en él y va, casi a diario, a la biblioteca pública para descubrir nuevos libros. A los catorce años termina su primer libro y un año después el segundo, ambos de género juvenil y los cuales nunca intenta publicar. En 2013 se traslada a vivir a Madrid y es allí, durante un paseo por el centro de la ciudad, cuando le surge la idea para este libro. «El tiempo entierra lo que el corazón olvida» es su primera incursión en el panorama literario. En la actualidad se encuentra reuniendo documentación para la que será su siguiente novela.