Nací en un pueblecito de la provincia de Granada que se llama Gor, donde pasé 17 años de mi vida, los suficientes para quererlo toda la vida. Me vine a Madrid y fue en la capital donde, a través de una asociación de amigos que tenían en la amistad su leit motiv, comencé a escribir. Luego me fui a Alemania, donde estuve tres años,  en Colonia. Regresé a hacer la mili y ya no volví, me quedé en “mi” Madrid, y fue aquí donde se definió definitivamente mi afición por la escritura, si bien sin un objetivo claro.

La inquietud por la situación de mi pueblo debido a la emigración, me llevó a fundar, en el año 1988, una asociación de carácter socio-cultural cuyos fines fundamentales era frenar la sangría migratoria,  promover su desarrollo y recuperar sus tradiciones y costumbres, asociación que aún existe con el nombre de Asociación Cultural Amigos de Gor.

Hacia el año 2000 nació en la web de Terra, a iniciativa de un puñado de aficionados a la literatura entre los que me encuentro, “El Tintero”, un concurso semanal de relatos sobre un tema propuesto por el ganador semanal. Toda una escuela de escritores se formó en “El Tintero”, de la que me honro en pertenecer. Actualmente “El Tintero” se ha integrado en “Netwriters”, una web de escritores y artistas de gran nivel. Fue precisamente en Netwriters donde se editó el primer libro que escribimos los participantes de “El Tintero”, titulado “El Tintero: 41 escritores para ser leídos en pequeñas dosis”, que incluye un relato de cada uno de ellos. El mío se titula “El secreto de la solana”.

Obtuve el bachillerato en el año 2004, en el IES Enrique Tierno Galván de Parla, con Matrícula de Honor, y en el año 2010 me licencié en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid.

Nunca he dejado de escribir, y lo sigo haciendo. Tengo dos novelas escritas a la espera de ser publicadas y ya no concibo mi vida sin poner, negro sobre blanco, todo aquello que se me ocurra,  vea,  me motive o inspire, aunque nunca vea la luz. 

El libro que tienes en tus manos, Palabras de Invierno, nació con el título “Palabras de Navidad”, pero andando el tiempo el nuevo título se abrió paso porque me di cuenta de que centrarlo solamente en Navidad  suponía obviar toda la magia y posibilidades literarias de una estación que ha contribuido, desde sus largas y frías noches, a extender cuentos y leyendas por el mundo.