Adquirió el hábito maravilloso de la lectura gracias a su familia, quienes compartieron con él todos sus libros. Entre otros grandes, creció con Emilio Salgari, Miguel Delibes, Michael Ende, Enid Blyton, Agatha Christie, Julio Verne y maduró con Vargas Llosa, García Márquez, Kafka o Paul Auster.

Tras intentar sin éxito una carrera técnica, primero en España y más tarde en México, consiguió ver cumplido uno de sus sueños: ser parte de una empresa de tecnología como Microsoft, donde ha desarrollado su carrera durante más de once años.

El paso fugaz por la universidad le permitió publicar algunos relatos y artículos. En el año 2000, después del fallecimiento de su padre, comenzó a escribir su primera novela.