Tras obtener un doctorado en Ciencias por la Universidad Complutense de Madrid, desarrolla su carrera profesional en el departamento de investigación de una empresa privada. Lector ecléctico de todo tipo de novela, llega al mundo del relato en 2008 al inscribirse en un taller de Escritura Creativa con Ángel Zapata. Continúa su formación más tarde con Eloy Tizón y Elvira Navarro. Trabaja desde entonces en “Cianuro descafeinado y otros relatos”, su primer libro de narrativa breve. Se declara admirador de Richard Ford, Alice Munro, Ethan Canin, Julio Cortázar, Julio Ramón Ribeyro, y por supuesto, de Ray Bradbury.