Empezó a escribir relatos con apenas diez años.

Tuvo que ponerse a trabajar antes de cumplir los dieciséis, por lo que no pudo continuar sus estudios, y enseguida empezó a realizar guiones para cómic para una editorial local. En 1999 cambió los cómic por cortometrajes, y en 2002 comenzó a dirigir sus propias historias. Una carrera que ha deparado muy buenos momentos, con multitud de premios y reconocimiento internacional, entre los que consta, un premio a toda la carrera dentro del género fantástico.