Carlos María Cervantes Toledo nace en Madrid durante el verano de 1975.  Ese mismo año se traslada a las Islas Canarias, donde sus progenitores han echado raíces.  Durante esos años pasa los meses de las vacaciones estivales en la provincia de Málaga, descubriendo los vestigios que la cultura andalusí eternizó tras los siglos de la ocupación del sur de la Península Ibérica por los musulmanes, admirando monumentos como la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba o la deslumbrante Torre del Oro de Sevilla.  Cursa los estudios de derecho en la Facultad de La Laguna, profesión que nunca se sintió motivado a desarrollar laboralmente, entre otras razones, por su interés y curiosidad por la Historia y la Literatura.